El pan de oro, un antiguo conocimiento custodiado en el corazón de Venecia

Sep 24, 2019 | artesanía | 0 Comentarios

Láminas de pan de oro en el arte

Cada vez que entro en la Basílica de San Marcos, quedo fascinada por la riqueza y belleza del manto de mosaico. Me siento envuelta en una luz cálida y suave, que emana de los mosaicos de vidrio y el pan de oro de 24 Kt.

La Basílica de San Marcos

Herencia del mundo bizantino, el pan de oro se utilizó en Venecia no sólo para los mosaicos, sino también para decorar el exterior y el interior de los edificios. Los venecianos, amantes de la decoración y el esplendor, cubrieron mármol, metal y madera con oro, mostrando su riqueza, aunque de una manera muy refinada. Pensemos en la Scala d’Oro, llamada así por la decoración con láminas de pan de oro o en el palacio Ca’ d’Oro (casa dorada) cuya fachada, tiempo atrás, presentaba decoraciones doradas.

La Scala d’oro (Escalera de Oro)

El laboratorio de Mario Berta Battiloro

Justo en Venecia, en el espléndido escenario de la casa del pintor Tiziano Vecellio, se conserva la antigua tradición de producción de láminas de oro batidas a mano según el método del siglo XVIII. Es la empresa familiar de Mario Berta Battiloro, el único laboratorio artesanal que se mantuvo en toda Europa, debido al auge inesperado de la maquinaria.

La casa de Tiziano Vecellio

Técnica de producción

El oro se funde a 1750 °C y se vierte en un estribo para obtener un lingote, que luego será laminado en tiras, que se cortan en pequeños cuadrados.

Creación del lingote

 

Recocido de las láminas de oro

Estos últimos se baten obteniendo hojas, que se cortan en cuatro y se colocan en una caja. Luego son golpeados por el maestro Mario por más de una hora, utilizando martillos pesados de tres a ocho kilos. El maestro debe contar los golpes y girar la caja con un ritmo acompasado, para que la hoja se ensanche uniformemente. Para cada forma se va de dos mil a tres mil golpes. Es asombroso cómo el maestro usa el martillo con tanta agilidad que parece ligero como una pluma.

Mario mientras golpea el pan de oro

El producto final es el resultado de la sinergia entre la fuerza masculina del battiloro (batidor) y la delicadeza femenina de las tagliaoro (cortadoras) que, soplando ligeramente, extienden la hoja, la cortan y la colocan en el soporte con bastoncillos.

Cortadora

El resultado es una hoja de oro más suave, más natural y más «antigua», ideal para la restauración de mosaicos y obras de arte, pero su uso es muy variado, se extiende también al arte culinario, así como a la cosmética.
La visita al laboratorio de Mario Berta Battiloro es verdaderamente una experiencia única: sólo un guía Best Venice Guides sabrá acompañaros con pasión y profesionalidad en un itinerario inusual, para descubrir las excelencias venecianas en el campo de la artesanía.

Lucia Scarpa

www.luciascarpa.com