Antiguas inscripciones romanas en Venecia

Dic 19, 2019 | arquitectura, escultura, historia | 0 Comentarios

En Venecia, es bien sabido, no hay coches ni carreteras. Hay embarcaciones para el transporte público, que llamamos vaporetti, pero los verdaderos medios para visitar la ciudad son los pies.

Caminar es ciertamente beneficioso para la salud y ofrece otra valiosa oportunidad, que permite desarrollar un gran interés por los detalles.

La mayoría de los turistas se distraen inevitablemente por la secuencia de puentes y canales, la cantidad de señales turísticas, las indicaciones toponímicas (los llamados nizioletti) y las tiendas de recuerdos. Sólo al visitante más atento no le escaparán los cientos de pequeños bajorrelieves e inscripciones insertadas en las fachadas de los edificios.

Entre las inscripciones más antiguas podemos ver una serie de epígrafes en latín, que siempre han sido un enigma para historiadores y arqueólogos.

Ya en el Renacimiento, los eruditos humanistas habían identificado numerosas inscripciones en latín; la mayoría de ellas se han eliminado y ya no son visibles in situ. En la ciudad, los núcleos más importantes de inscripciones se conservan en el Museo Diocesano de Arte Sacro, el Seminario Patriarcal de Venecia, dentro del complejo de la basílica de S. Marco. Sin embargo pocas, pero significativas inscripciones todavía son visibles en la ciudad.

El inusual itinerario que les proponemos serpentea a través de los barrios de San Marco y Castello; donde los fragmentos de epígrafes se encuentran fácilmente. Obviamente, sólo una visita guiada con un BestVeniceGuide les permitirá comprender el significado de estas inscripciones y les revelará dónde se encuentran otros epígrafes ocultos en la ciudad.

Barrio de San Marco, Campiello San Vidal

En la base del campanario de la iglesia de S. Vidal hay un gran bloque de piedra de Aurisina con una inscripción. El elemento de piedra formaba parte de un monumento funerario de la zona dalmática, que fecha de finales del siglo I a.C.

Si nos movemos para observar el edificio a la izquierda del campanario, descubriremos que el marco de una de las ventanas de la planta baja está formado por un elemento de piedra con una inscripción, descubierta en el 2010.

Epígrafe romano en la base del campanario

Inscripción romana, Venecia

Barrio de San Marco, Riva del Ferro

En el vestíbulo de entrada al Palazzo Loredan, sede de la Municipalidad de Venecia, se pueden ver la roca de granito y la columna romana provenientes de la tumba de Nazario Sauro en Pola; estos vestigios llegaron a la ciudad después de la Segunda Guerra Mundial. La base de la columna lleva una inscripción que ha permitido clasificar el elemento como parte de un monumento funerario, que fecha del siglo II a.C.

Inscripción romana, Venecia

Inscripción romana, Venecia

Barrio de Castello, Ponte dei Preti en S. M. Formosa

Bajando por el puente en dirección a Campo S. M. Formosa se puede ver, ubicado en la esquina del edificio contiguo, un elemento de piedra que lleva en una cara una decoración floral y en la otra una inscripción funeraria romana.

Monumento funebre romano

Monumento fúnebre romano

Barrio de Castello, Fondamenta de l’Anzolo

Desde esta breve fondamenta (calle que costea un canal o un río) subimos al puente homónimo que sirve de enlace entre los barrios de S. Marco y Castello. Hacia el este se encuentra la fachada sobre el río de Ca’ Soranzo dell’Angelo. A la derecha de la porta d’acqua (puerta de entrada para las embarcaciones), tan bajo que casi siempre está debajo del nivel de la marea, se puede ver un titulus sepulcral romano.

Palacio sobre el canal, Venecia

Inscripción fúnebre romana, Venecia

Los epígrafes en latín siempre han sido un enigma para los historiadores y arqueólogos, ya que sugerían un posible origen romano para esta ciudad. En cambio, estudios recientes han excluido esta hipótesis y han confirmado que estos elementos de piedra provienen de diferentes lugares del continente, algunos de los cuales han sido identificados.

En la Edad Media, estos elementos de piedra tenían un cierto valor económico, ya que eran «importados» del continente; por este motivo, los bloques con inscripciones debían servir sobre todo para decorar los edificios y contar una historia.

La historia que tenían que contar era la de una ciudad rica y poderosa, cuyo origen, aunque no directamente, estaba relacionado con el mito de Roma y su Imperio.

Gracias al trabajo de los arqueólogos, historiadores y archivistas, hoy sabemos que los orígenes de Venecia fueron en realidad mucho más humildes: ¡En fin! Venecia deberá hacerse a la idea y seguirá custodiando sus inscripciones latinas como gemas preciosas destinadas a los ojos de los más curiosos.

Matteo Gabbrielli
BestVeniceGuides
www.wheninvenice.com