¿Por qué en Venecia los leones tienen alas?

May 13, 2020curiosidades y tradiciones venecianas, escultura0 Comentarios

Estandarte naval, siglo XVII, Museo Correr, Venecia. El león alado es el símbolo patrio, las patas delanteras en la tierra y las posteriores en el mar evidencian la extensión del poder veneciano

Los visitantes de Venecia preguntan con frecuencia: “¿Por qué los leones tienen alas?”.

Están por todas partes, no pueden pasar inobservados; el animal volador es una de las imágenes más difundidas en nuestro territorio.

Basílica de San Marcos, fachada principal, Venecia. En la cúspide el evangelista y debajo el león alado

Su uso en la historia de la ciudad tiene un significado dúplice, religioso y político. En la religión católica el león con alas simboliza al evangelista Marcos.

San Marcos escribiendo el evangelio y el león encima en un redondel, miniatura, pergamino, c. 1015, Museo Diocesano, Hildeshein, Alemania

La asociación del santo con el animal depende de un pasaje del último libro de la Biblia, el controvertido Apocalipsis de San Juan (IV, 6-7):

…En medio del trono y alrededor de él, había cuatro Seres Vivientes…El primer Ser Viviente era semejante a un león; el segundo a un toro; el tercero tenía rostro humano; y el cuarto era semejante a un águila en pleno vuelo.

Crucifixión al centro y los símbolos zoomorfos de los evangelista en cada esquina, plata dorada, fragmento de una caja, Tesoro, Catedral, Grado

Símbolos zoomorfos de los evangelista, fragmento de una caja, hecha en Limoges, 1150, MET, New York

Los teólogos han identificado a los “vivientes” con cada uno de los cuatro evangelistas: Marcos con el león, Lucas con el toro, Mateo con el hombre y Juan con el águila.

El Cordero Divino y los símbolos zoomorfos de los evangelista, placa, marfil, hecha en el sur de Italia, 1000-1050, MET, New York

Evangelio, manuscrito miniado, Etiopia, Siglo XIV-XV, MET, New York. En la parte superior los símbolos de los evangelistas, cuerpo humano y cabezas animales

Por lo tanto, en la iconografía cristiana los evangelistas pueden tener forma antropomorfa, zoomorfa o ambas juntas; los encontramos en manuscritos miniados, pinturas, esculturas, etc.

San Marcos, miniatura, pergamino, siglo IX, Abadia de Kremsmunster, Austria

El león de San Marcos, miniatura, pergamino, siglo IX, Abadia de Kremsmunster, Austria

San Juan Evangelista con el águila, placa, marfil, siglo IX, Aquisgrán, MET, New York

Nuestros leones tienen que ver con San Marcos. Él  no había nacido en Venecia pero, tradicionalmente, aceptan la presencia de sus restos aquí; aposentados, desde hace más de mil años, en la iglesia a él dedicada.

Cripta, Basílica de San Marcos, Venecia. Hasta el siglo XIX aquí reposaron los restos

La milenaria historia de la República de San Marcos, como atesta el nombre, no puede prescindir del evangelista.

Vittore de Corfú, estandarte devocional, seda pintada, siglo XVII, Museo Correr

En 810, luego de una batalla campal contra el ejército franco, los venecianos decidieron desplazar la sede del poder político, de la costa adriática a las islas situadas en la laguna de Venecia.

Foto del Archipiélago veneciano tomada por el cosmonauta Tim Kopra,
CC-BY-SA NASA. A la izquierda el litoral Adriático, en el centro el Archipiélago de Venecia

Se cuenta que dieciocho años después (828) dos mercaderes venecianos trasladaron los restos de San Marcos, descubiertos en Alejandría de Egipto, al nuevo asentamiento; la llegada de la reliquia fue determinante para la afirmación y el desarrollo de la nueva capital.

Traslado del cuerpo de San Marcos, mosaico, siglo XIII, Basílica de San Marcos, Venecia

En los países cristianos durante la Alta Edad Media poseer reliquias era esencial. Podían ser partes anatómicas de los santos, pertenencias de los mismos u objetos usados en los martirios.

Relicario, pierna de San Jorge, plata, siglo XIV, Catedral, Chioggia

La cercanía a una reliquia, para la cristiandad medieval, era una garantía de protección; más importante era el santo, mayor era el auxilio esperado. Por ejemplo, una catedral no se podía consagrar sin la reliquia de un santo mártir y la categoría de una ciudad era directamente proporcional a la envergadura de las reliquias poseídas. Los preciosos relicarios que las contenían desfilaban en las procesiones solemnes.

Gentile Bellini, Procesión en la Plaza de San Marcos, temple sobre lienzo, 1496, Galerías de la Academia, Venecia. En primer plano, bajo el baldaquín, la reliquia de la Santa Cruz

Es probable que el encuentro de la reliquia de Marcos no fuera casual. Para poder competir con capitales antiguas e ilustres, como Roma o Constantinopla, los venecianos necesitaban un protector trascendente. En la península itálica la reliquia más prestigiosa de un mártir era la de Pedro, padre de la Iglesia y jefe de los apóstoles. La Basílica de San Pedro, cabeza del catolicismo, se yergue sobre sus huesos.

Sepulcro de San Pedro, Grutas Vaticanas, CC-BY.SA 3.0 de Dnalor

El currículum de Marcos era impecable. En la divulgación de la nueva doctrina se encontraba en primera línea, fue discípulo de dos pilares de la iglesia: Pedro y Pablo; del primero será secretario y a él lo unirá un gran afecto, como evidencia la primera epístola de Pedro (5:13) donde lo llama “mi hijo”.

San Pedro y san Marcos, cubierta de evangelio, plata dorada, 1319-1332, Tesoro, Basílica de San Marcos

Algunos conjeturan que San Pedro conocía a la familia de Marcos y lo había visto crecer, no trataremos hoy de descubrir el motivo de ese aprecio; lo cierto es, que tal indicación lo eleva al rango de heredero. Además, el evangelio de Marcos (dado que era un niño cuando Jesús predicaba) recoge las revelaciones de Pedro. Marcos es un apóstol del primer apóstol. ¡Menudo protector hallaron los venecianos!

León de San Marcos, pechina, cúpula del presbiterio, Basílica de San Marcos, Venecia

Los nuevos pobladores se identificaron inmediatamente con el santo recién llegado, la veneración popular creció rápidamente y lo ascendieron a patrón de la nación.

Letrero, cofradía de verduleros venecianos, Museo Correr, Venecia. En el centro el león republicano

Por su parte el estado lo recibió con gran pompa y le construyó una capilla mausoleo, unida al palacio del gobierno y por éste administrada. La iglesia de San Marcos, desde su fundación en el siglo IX hasta la caída de la República Serenísima a finales del XVIII, tuvo un clero escogido por el gobierno y guiado por el jefe de estado, el dogo, supremo pontífice del culto nacional.

Catedral de San Marcos, consagrada en 1094, Venecia

Acoger al discípulo de Pedro fue provechoso, su presencia legitimó  la posición religiosa y política del país en ciernes. Ofreciendo prestigio y autonomía en años convulsos, donde se multiplicaban amenazas y rencillas de todo tipo.

Galera del superintendente de la Armada, lápiz, pluma y acuarela sobre papel, siglo XVIII, Gabinete de Dibujos, Museo Correr, Venecia. Las banderas de Venecia con el león alado

Se invocaba al nuevo patrón para resolver cualquier adversidad, desde problemas simples del hombre común hasta graves complicaciones gubernamentales. San Marcos no era solo el custodio del pueblo, era también un arma estratégica que aseguraba la salvaguardia del estado.

Escalera de los Gigantes, Palacio Ducal, Venecia. Lugar donde coronaban al dogo, encima del arco el león

Cuatro siglos después de la llegada del evangelista y de su nombramiento como patrón de Venecia, elegirán su apariencia zoomorfa como símbolo patrio. En la heráldica medieval los animales eran muy apreciados, escoger a un león era congruente con la lógica del tiempo; el de los venecianos era una fiera voladora, milagrosa y emparentada con el primer papa, ¡vaya símbolo!

Fachada del Palacio Ducal, sede el Gobierno, siglo XV. Encima del portal el león

A partir del siglo XIII el león de San Marcos campeará en banderas, monedas, escudos, etc. personificando a la República de los mercaderes de Venecia. Al conquistar un territorio los venecianos solían alzar al león republicano encima de una columna y también empotrarlo en los edificios principales de los súbditos.

Bandera de la República de Venecia con el león alado

La escultura de piedra más antigua del león gobernativo (siglo XIII), no se encuentra en Venecia, está en Capodistria, fue dominio veneciano durante quinientos años. Es de unos años anterior a la del Museo Correr de Venecia. Mientras las efigies más vetustas de leones gubernamentales están grabadas en objetos relativos al orden burocrático, un pequeño sello notarial y un peso para el trigo, ambos de bronce y del siglo XIII, conservados en el Archivo de Estado de Venecia se exhiben solo en ocasiones especiales.

León de San Marcos, piedra, Museo Correr, Venecia. La escultura más antigua del león republicano existente en la ciudad

Al singular león de bronce colocado en una de las dos columnas de la Piazzetta le dedicaré un post en nuestro blog #bestveniceguides.

Las dos columnas de la Piazzetta, Venecia. En primer plano la del león alado

La ciudad no se puede separar de ‘Marcos León’, bajo su amparo el ambicioso plan veneciano de crear una nueva capital en una desolada laguna se hizo realidad, creciendo en ella una civilización notable que aun hoy encanta a los visitantes.

Torre del Reloj, Plaza de San Marcos, Venecia. Debajo de la campana el león alado

En vuestra próxima visita deje volar su imaginación junto a nuestros leones, favorecerá la exploración de nuestro patrimonio artístico.

León de San Marcos, piedra, pared exterior del Tesoro, Basílica de San Marcos, Venecia

Mercedes Marrero de Schena

BestVeniceGuides
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